Poquito a poquito…

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Después de casi 4 meses sin escribir, regreso GRACIAS a sus lindos mensajes. Honestamente a veces sentía que mi Blog, más que un Blog era un monólogo conmigo y mis insatisfacciones… pero hoy he visto que ¡ya casi 1000 marcianos han leído mi espacio en un año!.

Para resumir, he estado trabajando y entre el cansancio y todo, ha sido más que difícil sentarme a escribir algo que valga la pena. No sé si lo que escribiré ahora valga la pena, pero quiero hacerlo y ya… total, es mi Blog = mío.

¿Debería recordarles quien soy?

Bueno, soy Marciana y vivo en La Tierra desde hace 2 años. Aprendí a leer y a escribir allá en Marte donde nos enseñan un español con gracia. Soy sencilla, me encanta la literatura, la música, el cine y el teatro, y de pronto se me salen todos mis defectos: soy apasionada de la moda, no le soy indiferente a la política y sí, tengo abierto un libro de Marc Twain pero hoy me compré la última versión de la revista Anabelle. Odio el vino rojo, que me toquen el ombligo y hablar en público… ya basta, por ahora!.

Ahora vean el video abajo por favor…

 

 

 

La tienda del mundo

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Vendo leche, vendo pan

vendo frutas y jugos

vendo flores y joyas

vendo el agua y la tierra

vendo el vino y el viñedo

el olor y la apariencia

vendo el aire y el viento

vendo el frío y el calor

vendo la luz, vendo a un niño

Por poco uso…

vendo mis manos, mi corazón

mi angustia, mis palabras,

mi tiempo, mi salud,

mis ideas, mis canciones,

mis poemas…

Te vendo mi espacio,

mis vestidos, mis sentidos,

mi opinión.

Es más, vendo mi venda.

Se aceptan ofertas.

Bloguera cruel

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Amigos lectores, extraterrestres y terrícolas. Quiero ofrecerles mis más sinceras disculpas por lo que les voy a decir, pero de ahora en adelante voy a demorar un poco mis escritos. Desde que abrí el blog he intentado publicar al menos 3 veces por semana, pero entre tantas cosas, ya he notado que se me hace imposible. Espero desde ahora publicar mínimo una vez. Ruego paciencia y prometo que tan pronto salga de esta situación en la que me encuentro ahora, regresaré “recargada” de material para seguir publicando tanto como pueda. Un abrazo a todos.

La máquina de ajedrez

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Quiero que me disculpen todo el tiempo sin publicar. Hoy les voy a recomendar que lean “la máquina de ajedrez¨ de Robert Löhr. El libro me lo regaló mi padre y ya lo he leído dos veces para recordar los detalles que me encantan.

La novela es ambientada en Europa, principalmente en Viena, donde una máquina de ajedrez inventada por un ingeniero de la realeza causa discordia en todas las cortes de la época. El punto focal: la máquina operada por un autómata es capaz de pensar y ganar en el juego del ajedrez. Pronto comenzarán las dudas: ¿una gran invención o una gran estafa? la verdad es más siniestra de lo que imaginan.
Marciana

El Androide

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Vivir en la Tierra tiene sus momentos divertidos, como poder conocer a personas de otras galaxias, que han emigrado hasta aquí. La verdad es que allá en marte, le hacen muy buena publicidad a la Tierra y eso ha servido para que muchos alienígenas se aventuren hasta estos lados.

El punto es que aquí conocí a una gran amiga, se llama Roberta, y es que le cambié el nombre para protegerla.

Roberta es suavecita como un té de manzanilla y muy conversadora. Es sencilla, pero osada y entre sus inseguridades que son obvias, deja ver un hilo de orgullo.

Escogimos una tarde cálida de otoño para vernos. Todavía estoy en reposo así que apenas hicimos unas diligencias y almorzamos juntas. Roberta tenía otras obligaciones pero prefirió cancelarlas para pasar el día contándonos los cuentos y “hablar mal de los terrícolas”.

– Amiga, estoy casada con un Androide. Me dijo avergonzada.

– Ay amiga… pero ¿por qué dices eso?

– Bueno, es que es como una máquina. El dinero todo lo cuenta, incluso el vuelto. Todo lo tiene fríamente calculado. ¡Hasta camina como un robot!

Entretanto yo seguía preguntando y entonces Roberta iba revelando más detalles de su vida conyugal con el autómata.

No hace nada en la casa, pero tiene una sala de juegos y un televisor pantalla plasma. Le encantan los bares; odia a los extraterrestres aunque esté casado con uno y hasta obliga a su esposa a ser amiga de los terrícolas, porque no le caen bien los de afuera. El androide hizo un acuerdo prenupcial y pareciera tener un miedo terrible a que su mujer termine largándose con su dinero. Hace una lista Excel para controlar los gastos de Roberta y ni siquiera sale con ella por las tardes.

Roberta se molesta mucho por su actitud y hasta me ha dicho que quiere regresar a Marte. Sinceramente con un androide así, no la culpo.

Mi amiga terminó su queja con una frase que hizo que yo quisiera entonces escribir todo en este espacio.

“A veces pienso que dicen que nosotros los extraterrestres somos los malos… que  somos maleducados… que sólo estamos pendientes del dinero… que hacemos cosas ilegales… pero yo me he dado cuenta que estos malditos terrícolas se van a nuestros países y se traen a gente tan buena, tan ingenua… de esos pueblitos… y entonces vienen y les joden la vida.”

– Amiga, ¿puedo publicar esto en mi Blog?

– Pues claro, ¿cómo es que se llama tu Blog?